El tema del aborto es un asunto muy delicado y
arduamente discutido por todas las personas. Desde hace muchos días, en la
Asamblea, se está debatiendo un proyecto de ley que propone en dos de sus artículos despenalizar esta
práctica para las mujeres que han quedado embarazadas por violación. Muchos
comentarios positivos y negativos han surgido en torno a esta situación pero
nunca podremos ponernos en el lugar de esas mujeres porque no hemos pasado por
esa experiencia.
“Fui violada por mi novio en una fiesta, fue la peor
experiencia de mi vida, pero fruto de esto nació esta niña hermosa que tengo y
no me arrepiento de no haberla abortado, porque sí lo pensé, pero ella no tiene
la culpa de nada”. Me compartió “Tatiana”, que no quiso dar su nombre por ser
menor de edad.
Pienso que las mujeres son libres de hacer con su
cuerpo lo que ellas deseen, pero no son Dios para decidir por la vida de un
nuevo ser que se está creando en su interior. Creo que la despenalización no es
una opción para frenar esta práctica porque lo único que haría es que, por el
hecho de ser legal, las mujeres puedan alegar que fueron violadas y así no asumir
la responsabilidad que representa tener un hijo. Principalmente en un país como
Ecuador donde la deficiencia en educación sexual es grande.
Por otra parte están las mujeres que alegan que
viven un trauma al tener ese niño en su interior porque les recuerda la
violación. Pero como dijo “Tatiana” en el testimonio, los bebés no tienen la
culpa de ser concebidos de esa manera y no tienen por qué pagar las
consecuencias. Además existe la opción de dar en adopción al niño si no quieren
o pueden mantener. Ya que esa es una de los argumentos más conocidos.
Ecuador es un país en el que la planificación
familiar no existe. Muchas mujeres son violadas por delincuentes, familiares e
incluso por sus propios esposos. Y yo no digo que esté bien pero, ¿por qué
condenar a una criatura a la pena máxima cuando los autores de estos hechos
salen libres a la semana de ser capturados?. Creo que este tema va mucho más
allá de los embarazos. Primero debe regularizarse las leyes contra los
violadores para que estén en la cárcel y ésta clase de delitos disminuyan. Y no
buscar remediar esos errores matando a seres que no tienen cómo defender su
vida sino que dependen y confían en que la madre les de la debida protección
hasta el día en que se puedan defender solos.
No puedo hablar por las mujeres violadas porque ni
yo sé que haría en esos momentos de desesperación. Pero lo que sí sé es que
ante todo respetaría la vida de ese niño y si no lo llego a querer como él se
lo merece, lo pondría en adopción para que una familia que si tenga los
recursos le de la vida que todo ser humano tiene derecho a tener.
No hay comentarios:
Publicar un comentario