jueves, 19 de julio de 2012

Aborto, ¿derecho o crimen?


El tema del aborto es un asunto muy delicado y arduamente discutido por todas las personas. Desde hace muchos días, en la Asamblea, se está debatiendo un proyecto de ley que propone  en dos de sus artículos despenalizar esta práctica para las mujeres que han quedado embarazadas por violación. Muchos comentarios positivos y negativos han surgido en torno a esta situación pero nunca podremos ponernos en el lugar de esas mujeres porque no hemos pasado por esa experiencia.
“Fui violada por mi novio en una fiesta, fue la peor experiencia de mi vida, pero fruto de esto nació esta niña hermosa que tengo y no me arrepiento de no haberla abortado, porque sí lo pensé, pero ella no tiene la culpa de nada”. Me compartió “Tatiana”, que no quiso dar su nombre por ser menor de edad.
Pienso que las mujeres son libres de hacer con su cuerpo lo que ellas deseen, pero no son Dios para decidir por la vida de un nuevo ser que se está creando en su interior. Creo que la despenalización no es una opción para frenar esta práctica porque lo único que haría es que, por el hecho de ser legal, las mujeres puedan alegar que fueron violadas y así no asumir la responsabilidad que representa tener un hijo. Principalmente en un país como Ecuador donde la deficiencia en educación sexual es grande.
Por otra parte están las mujeres que alegan que viven un trauma al tener ese niño en su interior porque les recuerda la violación. Pero como dijo “Tatiana” en el testimonio, los bebés no tienen la culpa de ser concebidos de esa manera y no tienen por qué pagar las consecuencias. Además existe la opción de dar en adopción al niño si no quieren o pueden mantener. Ya que esa es una de los argumentos más conocidos.
Ecuador es un país en el que la planificación familiar no existe. Muchas mujeres son violadas por delincuentes, familiares e incluso por sus propios esposos. Y yo no digo que esté bien pero, ¿por qué condenar a una criatura a la pena máxima cuando los autores de estos hechos salen libres a la semana de ser capturados?. Creo que este tema va mucho más allá de los embarazos. Primero debe regularizarse las leyes contra los violadores para que estén en la cárcel y ésta clase de delitos disminuyan. Y no buscar remediar esos errores matando a seres que no tienen cómo defender su vida sino que dependen y confían en que la madre les de la debida protección hasta el día en que se puedan defender solos.
No puedo hablar por las mujeres violadas porque ni yo sé que haría en esos momentos de desesperación. Pero lo que sí sé es que ante todo respetaría la vida de ese niño y si no lo llego a querer como él se lo merece, lo pondría en adopción para que una familia que si tenga los recursos le de la vida que todo ser humano tiene derecho a tener.

miércoles, 4 de julio de 2012

Sin Estilo

No tiene nada que ver con la moda o ropa que uso. Resulta que mi profesora de redacción nos había enseñado a escribir textos serios y aburridos en los que, por supuesto, ya me había vuelto una experta. Todo estaba perfecto, mis calificaciones en taller de redacción 1 no podían estar de la mejor manera a tal punto que ya me sentía casi una escritora profesional. Terminé el semestre y empecé uno nuevo, ahora me tocaba la segunda parte de la materia pero por lo redactado anteriormente ustedes, al igual que yo, pensaríamos que no debía preocuparme mucho.

Al principio solo nos pedía que escribiésemos más párrafos, luego que salieran frescos hasta terminar el primer parcial con los famosos estilos. Lo de escribir mucho sí me salía. A la hora de coger una pluma era tanta mi impresión de la inspiración que me sentía cada vez más complacida. Pero bastaron unas cuantas semanas después para darme cuenta el infierno que estaba a punto de vivir. En una ocasión nos pidió escribir con estilo chistoso pero yo seguía haciendo mis textos, como los de taller 1, serios y formales. No es que sea amargada o agria, sino que no me salía lo de ser chistosa y eso me estaba causando algunos problemas.

Todo estaba bien hasta que llegó el día del examen. El tema era: "mi mejor texto de la tutoría", y siguiendo el tópico recordé un texto chistoso que había encontrado y del cual decidí escribir. Pero la otra parte de la consigna era muy clara : "no hablar del texto sino de lo aprendido en la materia", yo me quedé en shock, ya había empezado a llenar mi examen con las experiencias chistosas que me había provocado leer aquel artículo y tenía que empezar todo de nuevo. Pedí permiso a la profesora y salí corriendo a comprar otra hoja papel ministro pero al regresar mi cerebro se había secado por completo. Entré en pánico y empecé a pensar en las posibles tesis para luego desarrollar un texto bien estructurado y con un estilo PROPIO muy bien definido. Así comenzó mi odisea por terminar rápido ese texto de 7 párrafos en los que tenia que implantar mis estilos y soltar la mano pero sin desviarme del tema general.


Cuando me di cuenta ya estaba por la conclusión y faltaban aún 20 minutos para que termine el tiempo del examen. Me sentí triunfadora y capaz de sacar otro 10 como ya era costumbre en esa materia hasta que lo comencé a leer y me percaté que, como siempre, había terminado escribiendo un millón de palabras que formaban oraciones aburridas. Estaba resignada y lo único que pude hacer es entregar mientras mis otros compañeros se reían de lo que escribían y no les notaba preocupación alguna por la estructura o seriedad del examen.

El día de la entrega de notas fue lo que esperaba. La profesora me dijo sutilmente: "Un texto de taller 1, pero avanzado", seguramente lo de avanzado lo dijo para que no me sintiera tan mal pero no lo consiguió. Aunque mi nota terminó siendo un ocho sabía que eso significaba un jalón de orejas para que deje de escribir tantas tonterías serias que nadie nunca va a leer y empiece a ver las cosas desde una perspectiva más divertida y fresca.

Solo espero que al final de este semestre, el tercero de mi carrera, pueda encontrar mi propio estilo y dejar de ser tan "informativa" como en lo que al parecer me terminé convirtiendo.